Su acción es ejemplo de motivación y ayuda por los demás.
Jesús Abraham Moreno es un ser humano que sin necesidad de alardear o hacer promesas, como por ejemplo muchos políticos en campañas electorales, ayuda cada semana a las personas que más lo necesitan, sin cobrar nada a cambio.
Éste fue el aspecto con el que José Guadalupe Díaz llegó al punto donde Abraham, «el barbero» como lo conocen las personas sin hogar, se instaló para mejorarles su imagen (ver video) y su transformación tanto física como mental fue notoria.
Francisco Villa es otra persona de la tercera edad en México que duerme debajo de un puente o también «donde lo agarra la noche, al igual que otras personas en condición de calle se enteró de la llegada de Abraham y rápidamente acudió a él, es la tercera vez que le corta su cabello y dice lo ayuda bastante.

Abraham es originario de Ensenada, municipio del Estado de Baja California, en la frontera entre México y Estados Unidos. Hace apenas cinco años abrió su barbería, pero una o dos veces por semana, sale a las calles a cortarle el cabello, la barba o el bigote a personas sin hogar.
Desde pequeño, gracias a su formación cristiana, le ha gustado ayudar a los demás. Les auxilia porque les brinda confianza para tratar de salir de su situación, a que no los discriminen por su aspecto, a que nos los detengan y tal vez a que puedan conseguir un empleo.
Cuando se dice que cada quien, desde su trinchera, debe poner su granito de arena; éste es un ejemplo, Abraham nos demuestra que no se necesitan grandes campañas o recursos para ayudar a otros, simplemente voluntad.









