Las tres autopsias que se llevaron a cabo concluyen que murió por asfixia.
Luego de haber encontrado sin vida a Abigaíl Hay Urrutia en una celda de la comandancia local de Salina Cruz, Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, el pasado 19 de agosto, la fiscalía general de Oaxaca confirmó que el juez cívico calificador, Joel Alberto Luis Velásquez, fue separado de su cargo y junto con tres policías municipales fueron detenidos en cumplimiento a una orden de aprehensión por el caso.
A los detenidos se les acusa de homicidio, pero aún se tiene que profundizar en la responsabilidad, culpabilidad o sí se trató de un homicidio doloso.
El fiscal general de Oaxaca, Arturo Peimbert, dijo que no se ha descartado que haya más personas involucradas o que se manipulara la escena donde la joven pereció.

Abigail fue detenida por la policía por una presunta infracción administrativa luego de discutir con su pareja.
Al momento de su detención, la joven estaba sujetada con las piernas al cuerpo del hombre que la acompañaba, tras su arresto, Urrutia fue presentada ante un juez cívico quien le ofreció tres opciones: permanecer 24 horas tras las rejas, realizar servicio comunitario o pagar una multa, optando por quedarse detenida.
Horas después, según los policías, encontraron a la joven muerta supuestamente ahorcándose con su propia ropa interior.










