El actual sistema de pensiones permanece desde la dictadura militar de Augusto Pinochet.
Gabriel Boric, presidente chileno anunció esta semana que enviará al Congreso una propuesta de reforma al sistema de pensiones que supone el fin de las administradoras privadas.
El sistema vigente es financiado únicamente por los trabajadores, quienes aportan mensualmente el 10% de su sueldo, el 72 por ciento de las pensiones que recibe la población son inferiores al salario mínimo, y uno de cada cuatro jubilados cobra una pensión que está por debajo de la línea de la pobreza.
El presidente propone un sistema de jubilaciones mixto basado “en los principios de la seguridad social”, en que existan contribuciones del Estado, empleadores y los trabajadores. La reforma a las pensiones anunciada está condicionada a que se apruebe la reforma tributaria de Boric, que ha sido rechazada en el Congreso y sigue bajo discusión.
Porque #MejoresPensiones es lo que nuestro país necesita para avanzar y terminar con este sistema de excesos, anunciamos la Reforma de Pensiones. Nuestro objetivo es mejorar el sistema para actuales y futuros jubilados, con especial énfasis en las mujeres ✅ pic.twitter.com/iXsB1zqrrQ
— Gobierno de Chile (@GobiernodeChile) November 3, 2022









