FIFA teme más protestas en el mundial relacionadas con la situación en Irán.
Amir Nasr-Azadani fue condenado a muerte en su país natal tras ser acusado de promover una campaña a favor de los derechos de las mujeres y las libertades básicas.
El futbolista iraní de 26 años, fue detenido públicamente y acusado de ser miembro de un «grupo armado» involucrado en la muerte de tres agentes de seguridad durante las protestas en la ciudad de Esfahan, en el centro de Irán.
Nasr-Azadani había jugado en la Primera División de Irán para los clubes de fútbol: Rah-Ahan, Tractor y Gol Rayhan.
La Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPRO) compartió un comunicado en Twitter, lamentando la situación del futbolista y pidiendo que se elimine su castigo: “Nos solidarizamos con Amir y pedimos la eliminación inmediata de su castigo”.
Las manifestaciones en Irán comenzaron tras la muerte de Mahsa Amini, una joven kurda iraní de 22 años, que falleció luego de ser detenida por no portar adecuadamente el velo que deben usar las mujeres en aquel país.









