Desde el 1 de octubre a la fecha, no se han podido importar más de 8 mil vehículos.
Comerciantes de vehículos extranjeros en Baja California, principalmente en ciudades fronterizas como Tijuana, están a punto de irse a la quiebra y es que el Gobierno Federal no ha renovado el decreto de importación con el que se reduce casi en un 50 por ciento el pago de los impuestos al momento de su cruce de Estados Unidos a México.
Semanalmente los recintos fiscales de la aduana importaban cerca de 800 vehículos, pero desde el pasado 1 de octubre a la fecha están completamente detenidas las importaciones de vehículos usados.
Kathya Torres, quien es agente aduanal de grupo Logix, aseguró que es una situación alarmante ya que las agencias y tramitadoras han tenido que pagar sus nóminas sin ingresos.
Por su parte, Jorge Macías, Vicepresidente de Cámara Nacional de Comercio en Tijuana (CANACO) y empresario automotriz, consideró que se trata de una competencia desleal que sólo fomenta la introducción de vehículos ilegales para ser regularizados como “autos chocolate” a un costo todavía más bajo.
Julian Palombo, Presidente de la CANACO, hizo un llamado a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que se prorrogué lo antes posible este decreto que ha existido desde 2011 y se ha ido renovando cada año para que esté vigente en la franja fronteriza de México con Estados Unidos.
Comerciantes advirtieron que en caso de no obtener una respuesta favorable durante los próximos tres meses por parte del gobierno federal, los 115 establecimientos formales en Tijuana tendrían que cerrar sus puertas.










