Colonias siguen bajo el agua; autoridades activan planes de emergencia y recomiendan evacuación.
Las intensas lluvias que azotaron Reynosa, Tamaulipas, han dejado un saldo devastador, 70 colonias inundadas, de las cuales 60 siguen anegadas, más de 20 mil familias afectadas, dos fallecidos y daños materiales generalizados en viviendas, vehículos y negocios. Las autoridades estatales y federales mantienen operativos de emergencia para auxiliar a la población, mientras el río Bravo amenaza con desbordarse.
El gobierno desplegó 1,459 elementos, 195 vehículos y 9 embarcaciones para rescates y distribución de ayuda. El Ejército activó los planes DN-III, GN-A y Marina, atendiendo a 1,937 personas y remolcando 263 vehículos atrapados en calles inundadas. La CFE restableció el 95% de la energía eléctrica, mientras la Conagua extrae 35 mil metros cúbicos de agua con equipos de bombeo.
La primera víctima fue un hombre atrapado en su auto durante la inundación del estacionamiento del Home Depot en la colonia Las Fuentes. Testigos relataron que la corriente arrastró su vehículo, y aunque intentaron rescatarlo, fue encontrado sin vida. La segunda víctima fue arrastrada por el Canal Rodhe mientras intentaba destapar una alcantarilla para proteger su vivienda en la colonia Voluntad y Trabajo.

La Secretaría de Educación suspendió clases en Reynosa, Matamoros, Río Bravo y otros municipios debido a daños en escuelas. El Puente Internacional Reynosa-Hidalgo fue cerrado temporalmente por la crecida del río Bravo, aunque el Ejército habilitó un acceso alterno para vehículos.
Protección Civil advirtió sobre posibles nuevas crecidas del río Bravo y urgió a residentes de zonas ribereñas a mantenerse alerta. El Infonavit ofreció apoyo a afectados con créditos hipotecarios, activando seguros para cubrir daños en viviendas de seis municipios.
Mientras los refugios temporales atienden a 120 personas, las autoridades trabajan para rehabilitar hospitales y servicios esenciales. La población sigue en riesgo, con pronósticos de lluvias persistentes y la amenaza latente de más inundaciones.











