Wikie y Keijo, las últimas orcas en cautiverio del país, permanecen en estanques deteriorados tras el cierre de Marineland Antibes.
Dos orcas, una madre y su cría, viven en condiciones precarias en un parque marino abandonado cerca de Cannes, Francia, desde su cierre en enero. Las imágenes aéreas muestran los estanques cubiertos de algas, sin mantenimiento y sin visitantes, lo que ha generado alarma entre defensores de los animales.
Organizaciones como TideBreakers exigen su reubicación urgente, ya que el deterioro del lugar pone en riesgo su salud. Francia bloqueó su traslado a Japón, y España rechazó recibirlas en Loro Parque por falta de espacio. Canadá podría ser una alternativa bajo el Proyecto Santuario de Ballenas.

El gobierno francés rechazó inicialmente la propuesta de trasladarlas a un santuario marino en Nueva Escocia, pero activistas insisten en que es la mejor opción. Liberarlas no es viable, al haber nacido en cautiverio, pero necesitan un entorno más natural y seguro.
Mientras tanto, Wikie y Keijo permanecen en un limbo legal y ambiental, con organizaciones presionando para evitar que su situación empeore. El caso revive el debate sobre el futuro de los cetáceos en cautiverio.










