Urbanizar será cada vez más caro y complicado en esta ciudad.
El presidente de la Cámara Nacional de Vivienda en Tijuana (Canadevi), Xavier Ibarra, señaló que a esta ciudad le quedan ocho años para aprovechar las seis mil 400 hectáreas «urbanizables» antes de quedarse sin tierra para construir más viviendas.
Una vez agotadas las reservas urbanizables, se proyecta que Tijuana se expanda junto a Rosarito y Tecate como una sola zona metropolitana de más de 185 mil hectáreas, un fenómeno que ya se dio en Guadalajara y Monterrey.

La diferencia, señala Canadevi, es que Tijuana aún está a tiempo de planear con visión metropolitana e invertir en un sistema de interconexión e infraestructura que permita una expansión ordenada y sostenible.
Los síntomas del agotamiento de los terrenos ya se empiezan a reflejar en el encarecimiento del suelo, los altos costos de materiales y las tasas de interés que han elevado el precio de la vivienda en todos los segmentos.
Según Ibarra, desde la pandemia los materiales aumentaron hasta un 55%, y tanto en casas de lujo como en viviendas sociales se usan los mismos bloques.






