Con volantes y protesta pacífica, mantienen viva la búsqueda de la joven vista por última vez en Otay.
Este 5 de julio se cumplieron cinco años de la desaparición forzada de Liz Puga, ocurrida en la colonia Altabrisa de Otay en Tijuana.
Familiares y el colectivo “Fuerzas Unidas Hasta Encontrarlos” realizaron una jornada para pegar volantes en la zona donde fue vista por última vez, partiendo desde las antiguas instalaciones de la Comisión de Búsqueda. Karen Vega, hermana de Liz e integrante del colectivo, denunció las fallas en la investigación y aseguró que la carpeta inicial solo tenía 32 hojas, casi todas aportadas por la familia.
El caso llegó hasta la ONU como «acción urgente», pero las autoridades locales no han dado respuestas concretas. Karen recordó a las autoridades su promesa de fortalecer la unidad de personas desaparecidas.

Durante la emotiva conmemoración, Karen compartió el dolor de estos años, dijo que una desaparición fractura la vida y no se tiene una existencia normal cuando los obligan a ser detectives de sus propios casos.
La activista criticó especialmente la falta de seguridad para los colectivos durante las búsquedas en campo.
Al preguntarle qué le diría a Liz, Karen respondió con determinación que «La extraña y que hará lo necesario para encontrarla». La acción simbólica buscó mantener visible el caso y exigir justicia para Liz y las más de 13 mil personas desaparecidas en Baja California.










