Su familia comunicó el deceso a través de las redes sociales.
Este martes se confirmó la muerte de Ozzy Osbourne, ícono del heavy metal y vocalista fundador de la legendaria banda Black Sabbath. El músico británico falleció a los 76 años, según lo informó su familia a través de un comunicado difundido en redes sociales. Osbourne, conocido como “El Príncipe de las Tinieblas”, deja un legado imborrable en la historia del rock.
Desde sus inicios en los años 70 con Black Sabbath, Ozzy redefinió el sonido del metal con canciones como Paranoid, War Pigs y Iron Man. Su estilo inconfundible, su voz áspera y su presencia escénica influyeron a generaciones enteras de músicos. Tras dejar la banda en 1979, inició una exitosa carrera como solista que incluyó discos emblemáticos como Blizzard of Ozz y Diary of a Madman.

A lo largo de su vida, Osbourne enfrentó numerosos problemas de salud y adicciones, además de varias controversias públicas que marcaron su carrera, incluyendo su famoso reality show familiar en la década de los 2000. En los últimos años, había sido diagnosticado con Parkinson y otras complicaciones que lo alejaron de los escenarios, aunque siempre se mostró agradecido por el apoyo de sus fans.
El mundo del rock llora hoy a una de sus figuras más influyentes. Artistas, fanáticos y colegas han expresado su pesar y han rendido homenaje a la memoria de un músico que no solo transformó el género, sino que se convirtió en un símbolo cultural. Su legado vivirá a través de su música, su rebeldía y su impacto innegable en la historia del rock.








