La carencia de espacios públicos incide en la violencia familiar y el debilitamiento del tejido social.
El coordinador del eje ambiental del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana, arquitecto Luis Lutteroth, informó que en la ciudad existen aproximadamente 500 terrenos destinados legalmente a áreas verdes que no han podido convertirse en parques debido a la falta de recursos y a la falta de continuidad en los proyectos entre administraciones municipales.
Lutteroth señaló que la ausencia de espacios públicos adecuados tiene un impacto directo en problemáticas sociales como la violencia familiar. «Uno de los delitos más fuertes actualmente es la violencia familiar porque no hay tejido social, no hay lugares de esparcimiento», explicó, destacando la necesidad de impulsar la creación de un sistema de parques en la ciudad.

El arquitecto mencionó que han participado en proyectos como el Parque Las Abejas, en colaboración con el gobierno del Estado, y actualmente promueven el desarrollo del Parque Florido, ubicado detrás del IMOS. Sin embargo, la falta de continuidad administrativa ha frenado su avance.
A pesar de que los terrenos ya están destinados para áreas verdes, su desarrollo enfrenta limitaciones presupuestales. Lutteroth enfatizó la importancia de priorizar estos espacios.











