Se busca hacer más eficiente la estructura electoral sin modificar la Constitución.
Luego de la aprobación del llamado “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum, en materia política-electoral en México, en el Congreso de la Unión, se empezarán a notar los beneficios para la población una vez que se afinen todos los detalles y entre en vigor, señaló la senadora por Baja California, Julieta Ramírez.
Esta propuesta plantea reducir los costos del sistema electoral y redirigir los recursos públicos hacia algunas necesidades sociales. Entre sus beneficios más destacados está la disminución del gasto en órganos electorales y congresos locales, lo que permitiría destinar más presupuesto a obras y servicios para la población.

Otro de los puntos relevantes es que busca hacer más eficiente la estructura electoral sin modificar la Constitución. Además, incluye medidas para mejorar la fiscalización, ajustar la representación política y regular nuevas herramientas como el uso de tecnología en campañas, con la intención de fortalecer la transparencia y la participación ciudadana.
En resumen, dijo la senadora Julieta Ramírez, se destinará menor presupuesto al tema burocrático y más recursos a los programas sociales y obras de infraestructura, lo que se traducirá en un beneficio directo para los ciudadanos, pese a la resistencia de algunos sectores políticos, incluyendo a todos los partidos.









