El ayuntamiento desplegó ayuda humanitaria para familias y mascotas damnificadas.
Autoridades municipales realizaron el despliegue de asistencia social para atender de manera directa a los cientos de ciudadanos afectados por el incendio registrado la tarde del viernes en el Cañón del Padre. El operativo conjunto de diversas dependencias locales priorizó el resguardo físico y la valoración de riesgos en el perímetro afectado, garantizando un acompañamiento humanitario continuo para la comunidad.
Un censo preliminar de las autoridades reportó 50 viviendas dañadas y 38 familias en condición de vulnerabilidad, sumando más de 200 personas damnificadas. Grupos de atención social brindaron apoyo prioritario a menores de edad, adultos mayores y personas con discapacidad, mientras coordinaban el traslado de varios residentes hacia refugios temporales habilitados.

La respuesta comunitaria e institucional incluyó la entrega de insumos esenciales como alimentos, ropa, cobijas y artículos de higiene personal para mitigar las necesidades más urgentes. Paralelamente, especialistas en bienestar animal rescataron y estabilizaron a catorce mascotas afectadas por el fuego, canalizándolas a instalaciones municipales para su atención médica y resguardo seguro.
El personal operativo mantiene guardias permanentes en la delegación Otay Centenario para coordinar las labores de reconstrucción y apoyo emocional a los afectados. Las autoridades confirmaron que el monitoreo de la zona continuará durante los próximos días con el objetivo de asegurar la plena recuperación y estabilidad de todas las familias damnificadas.










