El gobierno municipal suspendió la obra tras las protestas vecinales.
Vecinos y defensores ambientales lograron que el Ayuntamiento de Tijuana mantuviera la suspensión de un desarrollo habitacional y comercial en la zona de la Cañada Azteca.
El presidente municipal, Ismael Burgueño, atendió las preocupaciones de la comunidad afectada, comprometiéndose a frenar los trabajos de la maquinaria pesada en el sitio hasta que los tribunales dicten una resolución jurídica definitiva. La restricción legal del proyecto inmobiliario «Civantia» continuará vigente debido a los juicios de amparo en curso y las denuncias presentadas ante las autoridades federales.

Los integrantes del colectivo “Defendamos Playas” argumentan que las licencias otorgadas desde hace una década violan los programas vigentes de conservación natural y desarrollo urbano de la localidad. Los ciudadanos solicitaron formalmente la revocación de los permisos de construcción y demandaron que el área sea catalogada como un espacio natural protegido bajo resguardo municipal.
Para canalizar estas peticiones, las autoridades acordaron establecer un comité técnico con especialistas y representantes de la comunidad. La primera sesión de análisis conjunto se programó para el próximo fin de semana, donde se revisarán los expedientes legales y técnicos acumulados.










