Cientos de personas se reunieron frente a la estructura fronteriza para convivir y observar el espectáculo pirotécnico de San Diego.
Playas de Tijuana se llenó de familias que instalaron sillas, mesas, hieleras y asadores para esperar los fuegos artificiales del 4 de Julio que cada año iluminan el cielo del sur de San Diego.
Como ya es tradición, cientos de personas se congregaron frente al muro fronterizo para disfrutar del espectáculo desde territorio mexicano.

Entre los asistentes no solo había residentes locales, también llegaron familias desde Estados Unidos para convivir con padres, hermanos e hijos que, tras haber sido deportados, ya no pueden cruzar la frontera.
Una de ellas fue la de Miriam Velasco, quien desde hace alrededor de 15 años viaja a Tijuana para pasar esta fecha con su madre y su hermana, se organizan con anticipación para compartir una carne asada junto al mar. Aunque reconoce que la celebración genera sentimientos encontrados, asegura que la distancia no ha terminado con la costumbre.

Mientras las familias continuaban conviviendo frente al mar, cada vez más personas se acercaban a la zona del muro fronterizo para esperar el inicio del espectáculo pirotécnico.
En punto de las 915 de la noche comenzaron los fuegos artificiales del lado estadounidense, plenamente visibles desde Playas de Tijuana. Por unas horas, el lugar volvió a reunir a familias de ambos lados de la frontera que mantienen la tradición de encontrarse cada 4 de Julio para compartir la celebración.









