Trabajan con maquinaria para retirar lodo y escombros, enfrentan pérdidas materiales e incertidumbre.
A varios días del paso de la tormenta tropical Rachel, familias de Maneadero, en Ensenada, continúan retirando toneladas de lodo y tierra que sepultaron viviendas y vehículos. Con ayuda de vecinos y maquinaria, intentan rescatar sus pertenencias y recuperar sus hogares.
En Lomas de San Fernando, Moisés Mar perdió su taller de motocicletas y herramientas que tardó 11 años en conseguir. Mientras tanto, Luis Labastida relató que el deslave sorprendió a su familia mientras dormía y que nunca había vivido una emergencia de esta magnitud en los 40 años que lleva en la zona.

En Lomas de Mendoza, otras familias enfrentan necesidades básicas. Alejandro contó que sus colchones quedaron inservibles y que sus hijos ahora duermen en el suelo; necesitan ropa, calzado y víveres para salir adelante.
Aunque algunas familias han recibido despensas y cobijas, persiste la incertidumbre sobre cómo recuperarán su patrimonio y si podrán reconstruir sus viviendas o tendrán que reubicarse. Por ahora, continúan las labores de limpieza mientras intentan retomar su vida cotidiana.









