Milwaukee se coronó campeón con una victoria respaldada por el pitcheo de Jacob Misiorowski y el bateo oportuno de William Contreras.
Los Brewers de Milwaukee se consagraron campeones de la Serie Mundial por primera vez en su historia al vencer a los Rays de Tampa Bay. El título corona una temporada en la que el equipo combinó un pitcheo dominante con una ofensiva oportuna, y se concretó con una actuación estelar del novato Jacob Misiorowski, quien lanzó casi seis entradas con solo dos hits permitidos.
Misiorowski otorgó una base por bolas, lanzó 86 pitcheos y registró una efectividad de 1.89 para llevarse la victoria, mientras el bullpen de Milwaukee cerraba el partido y los bates de Tampa Bay se apagaban con solo cuatro hits en toda la noche. William Contreras fue nombrado Jugador Más Valioso de la Serie Mundial tras batear .381 con cuatro carreras impulsadas.

En el aspecto ofensivo, Milwaukee tomó la delantera en la segunda entrada con un imparable de Cooper Pratt que impulsó a Brice Turang. David Hamilton amplió la ventaja en la quinta, y en la sexta Contreras conectó un doble para impulsar a Christian Yelich, seguido de un elevado de sacrificio de Pratt que trajo otra carrera.
Los Rays anotaron en la novena con dobles de Liam Hicks y Chandler Simpson, pero el relevista Trevor Megill provocó un batazo de Richie Palacios a segunda base que puso fin al partido y desató la celebración de los jardineros de Milwaukee en el cuadro interior. La serie estuvo marcada por la polémica tras una revisión de repetición en el cuarto juego que favoreció a Tampa Bay.









