La decisión se tomó en los juzgados ubicados en el estado de Texas.
Matthew Kacsmaryk, juez federal de Estados Unidos, ordenó que se anulara la aprobación que la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) otorgó a la píldora abortiva mifepristona para su uso a nivel nacional.
La mifepristona bloquea una hormona llamada progesterona, que ayuda al cuerpo a mantener el interior del útero para que continúe el embarazo.
Fue aprobada por primera vez para la terminación médica del embarazo hasta la séptima semana de gestación en septiembre de 2000, pero en 2016, se aprobó su uso hasta la décima semana de embarazo.
Los grupos conservadores llevaron este caso a la ciudad de Amarillo, Texas, porque es el único lugar que tiene a un juez considerado ultraconservador con poder a nivel federal.
Luego de que el juez federal (designado por Donald Trump) ordenara suspender la aprobación de larga data de este medicamento, un juez elegido por Obama en el estado de Washington ordenó al gobierno mantener el suministro del fármaco en los 17 estados que lo solicitaron.
La mifepristona también se usa para tratar a mujeres que han sufrido un aborto espontáneo y síndrome de Cushing, una condición vinculada a las hormonas; las píldoras abortivas son hoy día el método más común para interrumpir un embarazo en Estados Unidos.










