La fundación ‘San Diego Zoo Wildlife Alliance’ se une al esfuerzo como última oportunidad para salvar a esta especie.
La organización de conservación tiene como objetivo repetir el éxito del programa Cóndor de California con las últimas Cigüeñas Lechosas restantes en América del Norte.
Este programa de reproducción es parte de un esfuerzo de última hora con el Grupo Asesor de Taxones de la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA TAG) para ayudar a los últimos individuos restantes, ayudándolos a reproducirse con éxito y reforzar su población mundial.
La San Diego Zoo Wildlife Alliance trajo las últimas 23 cigüeñas lechosas sobrevivientes de América del Norte a un hábitat del ‘San Diego Zoo Safari Park’, lo que hace recordar el esfuerzo coordinado realizado en la década de 1980 que ayudó a salvar a la población de cóndores de California de la extinción inminente.
Si bien existen pequeños focos de población de cigüeñas lechosas en Asia, el equipo ha estado trabajando para ayudar a las aves que antes vivían en instalaciones de vida silvestre en toda América del Norte a producir nuevas crías. Hasta ahora, nueve polluelos de cigüeña lechosa han nacido gracias a estos esfuerzos, el más reciente, el mes pasado.

«La San Diego Zoo Wildlife Alliance es la única organización zoológica que ha reproducido y criado con éxito esta especie en la última década», comentó Andrew Stehly, curador de aves en el San Diego Zoo Safari Park.
La población mundial de cigüeñas lechosas ha disminuido sustancialmente desde finales de la década de 1980. Los científicos atribuyen este descenso a la destrucción del hábitat y la deforestación por actividades humanas. En 2008, la población mundial de estas aves se redujo a menos de 2200 individuos, lo que alarmó a los conservacionistas y los llevó a cambiar su estado a En Peligro en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Con los pollitos recién nacidos, el programa de América del Norte avanza. La semana pasada, el equipo realizó el primer chequeo médico a la cría más nueva para buscar irregularidades, obtener su peso, recolectar muestras para determinar el sexo e implantar un microchip.









