Se harán gestiones con otros estados de la República para un traslado seguro
La proyección de las deportaciones masivas del próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado atención de los tres niveles de gobierno en México para tratar de evitar que se convierta en un problema social, por ello, las autoridades de Baja California aseguraron que harán las gestiones para garantizar una expulsión segura de los connacionales.
A partir del 20 de enero, cuando Trump asuma el poder en su segundo mandato presidencial, se espera que las deportaciones aumenten y ante esto, la gobernadora Marina del Pilar Ávila aseguró que habrá coordinación con el gobierno federal y las administraciones municipales.

La mandataria explicó que en las mesas de trabajo se incluyeron a los Estados de donde más provienen los migrantes mexicanos como Michoacán y Guerrero y trabajarán en conjunto para facilitarle al deportado el regreso a su lugar de origen, en lugar de quedarse con un futuro incierto en esta región.
El principal objetivo es que la persona deportada tenga orientación, sepa a dónde ir y sobre todo cuáles son sus derechos y oportunidades en Baja California y en general en México.










