La presidenta defendió al hijo del expresidente y aseguró que no hay pruebas en su contra, mientras criticó a políticos mexicanos que buscan intervención extranjera.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó la decisión de Estados Unidos de cancelar visas a políticos y figuras de Morena, como el caso de Andrés Manuel López Beltrán, como un acto de injerencia política en la vida interna del país. Sheinbaum señaló que el gobierno estadounidense no ha presentado pruebas contundentes contra los afectados y que la medida responde más a un sentido político que de seguridad.
En su conferencia matutina, la mandataria afirmó que López Beltrán tiene derecho a responder y que no existe nada en su contra. Aclaró que, aunque la visa haya sido retirada, no se abrirá una investigación sin pruebas y que confía en el trabajo de la Fiscalía General de la República. Sheinbaum insistió en que no se agachará la cabeza ante Estados Unidos, pero que esto no implica un rompimiento en la relación bilateral.

La presidenta también denunció que políticos mexicanos, como el líder del PRI, viajan a Estados Unidos para solicitar intervención en asuntos nacionales, lo que calificó como «vergonzoso». En este contexto, recordó episodios históricos como la intervención extranjera en el siglo XIX y contrastó su postura con la de los «herederos de Santa Ana», quienes buscan injerencia externa.
Sheinbaum señaló que la relación con Estados Unidos debe ser de igual a igual, sin injerencias, y que el pueblo mexicano decide su futuro político.









