Cofepris detectó niveles peligrosos de bacterias fecales en estas playas.
A pesar de que la Cofepris declaró «no aptas» las playas de Tijuana y Rosarito por contaminación, turistas y residentes continúan visitándolas, sobre todo por el inicio de las vacaciones de Semana Sana.
Los últimos análisis revelaron la presencia de más de 200 enterococos fecales por cada 100 mililitros de agua, nivel que supera los límites seguros para la salud humana.
Eduardo Guillén, residente de Rosarito, denunció que las descargas de aguas negras de edificios cercanos son el principal problema y criticó la falta de señalización clara sobre el riesgo.

Mientras algunos visitantes como Carlos y su familia optan por respetar los límites de seguridad, otros ingresaron al agua ignorando las advertencias. Bomberos de ambos municipios realizaron patrullajes este fin de semana para prevenir emergencias, pero no restringieron el acceso.
La Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios en Baja California señaló que solo Ensenada y San Felipe mantienen playas aptas para uso recreativo. La situación en Tijuana y Rosarito se agrava por la basura que los mismos visitantes arrojan, sumándose a la contaminación por las aguas residuales.
Autoridades de estos dos municipios ordenaron un cierre preventivo de las playas ante los riesgos que podría traer el contacto del agua con las personas.










