Pero la fortaleza del peso también se traduce en un respiro para la ciudadanía.
El dólar se mantiene en el límite de los 17 pesos y en la frontera la lectura se divide: para gran parte de la población es una señal positiva ver un peso estable que no cede terreno, mientras que para el sector empresarial implica que el dinero rinde menos al momento de invertir, comprar insumos o planear expansiones.
La presidenta de «Desarrollo Económico e Industrial de Tijuana» (Deitac), Adriana Eguía, explicó que el tipo de cambio actual no se considera alarmante para la inversión, al ubicarse en un rango manejable para la industria, sin que se traduzca, por ahora, en golpes severos para la operación de empresas y proyectos.

Eguía recordó que en años anteriores sí se vivieron episodios complejos cuando el dólar llegó a rondar en los 15 pesos, un escenario que en ciertos momentos presionó decisiones y márgenes, sobre todo en un estado donde la dinámica productiva está estrechamente conectada con Estados Unidos.
Desde Deitac, afirmó, que se mantiene una visión optimista, aunque el empresariado resiente el ajuste, la fortaleza del peso también se traduce en un respiro para la ciudadanía, particularmente en una región binacional donde el consumo, el turismo y el flujo diario entre Tijuana y San Diego marcan el pulso económico.










