La escasez de combustible para aviación, que durará al menos un mes, obliga a cancelar operaciones de tres aerolíneas canadienses, afectando gravemente al turismo.
Las aerolíneas canadienses WestJet y Transat anunciaron la suspensión temporal de sus vuelos a Cuba debido a la grave escasez de combustible para aviación en la isla, sumándose a la medida que Air Canada tomó el lunes.
La decisión responde a una advertencia oficial del gobierno cubano, que notificó a las aerolíneas que el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana no podrá suministrar combustible durante al menos un mes, a partir de esta semana.
La medida afecta de manera directa a uno de los sectores económicos más vitales para Cuba, que depende en gran medida del turismo internacional. La suspensión de operaciones de tres de las principales aerolíneas canadienses, fuente significativa de visitantes a la isla, representa un golpe severo a la conectividad y a la industria de viajes en un momento de crisis energética prolongada.

La falta de abastecimiento de combustible para aviación es un síntoma más de la compleja situación energética que enfrenta el país caribeño, que ha reportado problemas crónicos en la generación eléctrica y el suministro de combustibles en los últimos años. Las autoridades cubanas no han especificado las causas exactas de esta escasez puntual en el principal aeropuerto.
Las aerolíneas afectadas no han proporcionado una fecha estimada para la reanudación de sus servicios, la cual estará sujeta al restablecimiento del suministro confiable de combustible en La Habana. Mientras tanto, se recomienda a los pasajeros con vuelos reservados contactar directamente con las compañías para reprogramaciones o reembolsos.








