Un análisis reveló que las detenciones de personas sin aparente historial delictivo superan ampliamente las del año anterior, generando temor en comunidades migrantes.
Agentes de inmigración en el Norte de California arrestaron aproximadamente cinco veces más personas sin antecedentes penales aparentes durante los primeros nueve meses del segundo mandato del presidente Donald Trump que en todo el año anterior, según un análisis de datos federales realizado por Bay Area News Group. La tendencia refleja un aumento nacional en las detenciones migratorias, pese a que funcionarios de la administración sostienen que se centran en los «peores de los peores».
Defensores de inmigrantes advierten que el incremento en los arrestos de quienes no parecen tener antecedentes penales está avivando el temor entre las familias migrantes. El caso de Joseph Rodríguez, un niño sordo de 6 años deportado junto a su madre y hermano tras acudir a una cita rutinaria con ICE en San Francisco, ejemplifica la preocupación. La familia había huido de Colombia y buscaba asilo.

Los datos muestran un fuerte aumento en los arrestos clasificados como «otros infractores de inmigración», categoría que expertos interpretan como personas sin condenas ni acusaciones penales. ICE no respondió a solicitudes de aclaración. La exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, despedida el 5 de marzo, había afirmado que los operativos se enfocaban en delincuentes violentos.
La comunidad migrante del Norte de California enfrenta creciente incertidumbre, con temor a asistir a la escuela o al trabajo. Mientras, ICE y el Departamento de Seguridad Nacional no han ofrecido explicaciones sobre el aumento de arrestos ni sobre los criterios aplicados.









