El monarca británico responde a los comentarios de Trump recordando la ayuda de Inglaterra en la era colonial.
Durante una cena de gala en el Salón Este de la Casa Blanca, el rey Carlos III utilizó el humor histórico para responder a las declaraciones previas de Donald Trump en el Foro de Davos. El mandatario estadounidense había sugerido que, sin la intervención de Estados Unidos en el siglo XX, Europa hablaría alemán, ante esto, el monarca británico replicó que, sin el apoyo de Inglaterra en el siglo XVIII frente a Francia, los estadounidenses estarían hablando francés hoy en día. La broma hizo referencia a la Guerra de los Siete Años, conflicto donde Gran Bretaña evitó la colonización francesa de lo que hoy es territorio norteamericano.
Esta visita de Estado ocurre en un clima de fricción diplomática entre la administración Trump y el primer ministro británico Keir Starmer, principalmente por discrepancias sobre la OTAN y el conflicto en Medio Oriente.

Ante este escenario, Carlos III pronunció un discurso ante el Congreso de los Estados Unidos para subrayar que la alianza entre ambos países es insustituible e inquebrantable a pesar de los desacuerdos políticos actuales.
El monarca, acompañado por la reina Camilla, enfatizó que la asociación bilateral nació precisamente de una disputa histórica, pero que hoy se mantiene firme gracias a los valores democráticos compartidos. El encuentro en Washington se interpretó como un esfuerzo estratégico de la Corona por limar asperezas y reafirmar la vigencia de la relación especial entre Londres y Washington frente a las crecientes tensiones globales.









