La nueva Ley de Infraestructura fue aprobada por la cámara de Senadores.
El senador Max García, del Partido Acción Nacional, advirtió que la «Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar» podría permitir destinar entre el 25 y 30 por ciento de los recursos de las Afores a proyectos de infraestructura pública.
El legislador tijuanense señaló que su bancada votó en contra porque no existe claridad sobre los rendimientos que recibirían los trabajadores. Además, criticó la falta de controles en la asignación de contratos y la integración de un comité de funcionarios, lo que podría generar opacidad.

La norma crea un marco regulatorio para financiar proyectos de carreteras, aeropuertos, trenes y otras obras mediante esquemas mixtos entre los sectores público, privado y social. El dictamen fue turnado al Ejecutivo Federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
De acuerdo con versiones donde citan a la Asociación Mexicana de Afores (Amafore) y la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR), la ley no obliga a las Afores a invertir en ningún proyecto específico ni modifica los límites o reglas básicas de inversión de los recursos de los trabajadores. El tope del 30 por ciento en infraestructura, ya existía desde octubre de 2024, aunque actualmente las Afores destinan entre el 8 y el 9 por ciento a este rubro.










