El paro magisterial busca derogar reformas que afectan el sistema de pensiones.
Docentes de diversos municipios de Baja California suspenderán labores a partir del próximo lunes para unirse formalmente a la huelga nacional indefinida convocada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. La movilización pacífica paralizará temporalmente los planteles de educación básica en respuesta a la falta de acuerdos con las autoridades federales respecto a la dignificación de sus condiciones laborales.
El coordinador estatal del movimiento, Marco Antonio Pacheco Peña, explicó que las principales demandas se centran en la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. Los educadores exigen la eliminación definitiva de las Unidades de Medida y Actualización en el cálculo de sus retribuciones, impulsando un esquema solidario de jubilación basado estrictamente en los años de servicio.

La protesta civil agrupa a profesores simpatizantes de diversas corrientes sindicales en regiones como San Quintín, Ensenada, Rosarito, Tecate, Mexicali y Tijuana, donde previamente efectuaron asambleas organizativas. Los representantes del magisterio aclararon que la duración de esta suspensión dependerá de la voluntad del gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum para resolver el conflicto laboral.
Las organizaciones magisteriales mantendrán mesas de diálogo internas y asambleas informativas para coordinar las acciones de resistencia durante los próximos días en la entidad. Se proyecta que las protestas generen afectaciones en el calendario escolar vigente, por lo que los docentes solicitan la comprensión y el apoyo de los padres de familia ante estas demandas de justicia social.











