Las fuerzas navales estadounidenses detuvieron el avance de buques comerciales.
Un avión de combate F/A-18 de la Marina de Estados Unidos neutralizó a los buques petroleros Sea Star III y Sevda mientras navegaban el pasado viernes por el Golfo de Omán. La operación militar consistió en disparos de precisión dirigidos específicamente a las chimeneas de las embarcaciones, con el objetivo de impedir que continuaran su trayectoria hacia territorio iraní.
El Mando Central de los Estados Unidos confirmó que los ataques se ejecutaron empleando municiones guiadas para garantizar un impacto quirúrgico. Según los reportes oficiales, el uso de esta tecnología permitió inhabilitar la propulsión de los navíos sin provocar hundimientos ni reportar víctimas fatales entre las tripulaciones, tras detectarse que los barcos intentaban evadir el bloqueo portuario vigente.
Expertos en logística marítima y aviación señalaron que el procedimiento técnico implicó el uso de sensores infrarrojos para fijar objetivos en la estructura de escape de los petroleros. Esta maniobra de presión busca forzar el cumplimiento de las normativas internacionales de tránsito en la región, donde otros cincuenta buques han sido ya interceptados o desviados por las autoridades.
Esta intervención representa el tercer incidente de naturaleza similar registrado en la última semana dentro de las zonas de vigilancia estratégica del Medio Oriente. El panorama sugiere una intensificación en la supervisión de las rutas comerciales, mientras los organismos de defensa mantienen el despliegue para asegurar que ninguna embarcación vulnere las restricciones de acceso a los puertos designados.









