Celebración reunió a estudiantes, docentes y personal administrativo en torno a las tradiciones mexicanas.
A tres años de su fallecimiento, la Universidad de Tijuana CUT rindió homenaje a su fundador, el maestro Jesús Ruiz Barraza, con un altar conmemorativo durante el festival “Flores en la tierra de los muertos”, una celebración que reunió a estudiantes, docentes y personal administrativo en torno a las tradiciones mexicanas.
La ofrenda recordó la trayectoria y visión educativa de Ruiz Barraza, cuyo legado permanece en la institución y en las generaciones de estudiantes que han formado parte de ella.

La rectora del Sistema CUT, Yeni Marmolejo Mariscal, destacó que el homenaje representa un acto de gratitud hacia quien hizo posible la creación de la universidad. Señaló que dar continuidad a sus principios educativos y fortalecer el proyecto institucional es una forma de mantener viva su memoria.
El festival también contó con actividades artísticas y culturales, entre ellas la representación de la leyenda de la flor de cempasúchil, presentaciones musicales, un taller de jarana y la interpretación de «Amor eterno», de Juan Gabriel.

Uno de los atractivos fue el concurso de catrinas monumentales de dos metros, en el que participaron distintas licenciaturas. El primer lugar fue para Diseño Gráfico, con una representación de Frida Kahlo; el segundo para Cine y Producción Audiovisual, inspirado en El Santo, y el tercero para Arquitectura, con una figura de Diego Rivera.

En el concurso de catrinas vivientes, el primer lugar lo obtuvo Casillas Leyva, estudiante de Educación Preescolar; el segundo fue para Katie Paola Lizárraga Salinas, de Educación Primaria, y el tercero para Flor Fernanda Rodríguez Porcallo, de Ciencias Forenses.

También se realizó un concurso de cuento con la participación de siete estudiantes de la Escuela Normal CUT. Daniela Castillo, de Educación Preescolar, obtuvo el primer lugar; Elizabeth Ramos, de Educación Primaria, el segundo, y Danna Moreno Bastidas, de Educación Preescolar, el tercero.
La jornada concluyó con un recorrido por el altar conmemorativo y una convivencia entre la comunidad universitaria, en la que compartieron pan de muerto y chocolate caliente.

Con este festival, el CUT combinó la preservación de las tradiciones mexicanas con el reconocimiento a la historia de la institución y a quien sentó las bases de su proyecto educativo.








