La institución nació en Mexicali con el objetivo de ofrecer alternativas de educación superior para que la juventud.
En una celebración con empresarios, aliados estratégicos, medios de comunicación y comunidad educativa, CETYS Universidad conmemoró su 65 aniversario reafirmando su compromiso con la formación de talento en Baja California.
La institución nació en Mexicali, con el objetivo de ofrecer alternativas de educación superior para que la juventud pudiera desarrollarse profesionalmente en la región. De acuerdo con el rector, el Dr. Fernando León García, posteriormente, con el respaldo de la comunidad tijuanense, CETYS llegó a Tijuana en 1972, consolidando con el paso de los años su presencia en el Estado.
El crecimiento ha sido significativo ya que de 52 estudiantes con los que inició, actualmente CETYS cuenta con alrededor de 8 mil alumnos. El rector destacó que 73% de su profesorado cuenta con doctorado, mientras que 76% de quienes ingresan concluyen sus estudios y, entre quienes egresan, 76% ha tenido alguna experiencia internacional. También señaló que la institución mantiene una estrecha relación con el sector productivo, con un índice de empleabilidad superior al 90%.

Como parte de esta evolución, durante 2026 la universidad comenzó a trabajar en un proyecto de transformación digital que contempla tecnología e inteligencia artificial, pero también una actualización del papel de los docentes. La institución busca fortalecer aspectos como la mentoría, orientación y acompañamiento humano, considerados elementos que no pueden ser sustituidos por la tecnología.
La celebración también mira hacia los próximos años con nuevos proyectos de infraestructura. En Tijuana se construye la Casa de Bellas Artes (CABA), cuya conclusión está prevista para el primer trimestre de 2028; en Ensenada se ampliarán los laboratorios de ingeniería con el “Jordan Black Annex”, previsto para inaugurarse en noviembre, mientras que Mexicali se contempla como siguiente obra la construcción de una preparatoria.
Así, CETYS busca conmemorar sus 65 años mientras adapta su oferta educativa e infraestructura a las necesidades de las nuevas generaciones.










