La medida no le impide tener interacción con otras personas ni con medios de comunicación.
Ernesto Ruffo puede recibir visitas y conceder entrevistas mientras cumple prisión domiciliaria, siempre que respete las restricciones establecidas por el juez, así lo explicó Juan Marcos Gutiérrez González, abogado e integrante de su equipo de defensa. Señaló que la medida no le impide tener interacción con otras personas ni con medios de comunicación, aunque tanto el juez como sus abogados le han recomendado evitar comentarios sobre aspectos de fondo del proceso y tiene prohibido comunicarse con otros participantes de la causa penal.
El abogado aclaró que la prisión domiciliaria continúa siendo una forma de privación de la libertad, por lo que Ruffo no puede salir libremente de su domicilio en Ensenada. Únicamente puede hacerlo ante una emergencia, dando aviso posteriormente, o solicitar con anticipación autorización judicial para acudir a consultas, estudios o tratamientos médicos. Además, permanece bajo vigilancia de la Guardia Nacional y la Unidad de Medidas Cautelares, y debe reportarse diariamente mediante videollamada.

Ante las críticas por verlo recibiendo personas o hablando con medios de comunicación, Gutiérrez González sostuvo que estas actividades no contravienen la medida cautelar y argumentó que debe prevalecer el principio de presunción de inocencia, debido a que Ruffo enfrenta una acusación, pero no ha sido condenado. También cuestionó que se pretenda mostrarlo públicamente como si ya hubiera sido declarado culpable.
Sobre el comunicado emitido por la Fiscalía General de la República el pasado 2 de octubre, el abogado consideró contradictorio que la institución haya solicitado que las audiencias fueran cerradas y posteriormente haya difundido públicamente posturas sobre elementos del proceso. Afirmó que, desde la defensa, aprovecharán esta situación para insistir en que las próximas diligencias que ocurran ante el juez sean públicas y evitar así un intercambio de comunicados entre las partes.

Gutiérrez González también sostuvo que dicho comunicado no representa, desde su perspectiva, un descubrimiento de nuevas pruebas y señaló que los señalamientos contra Ruffo continúan relacionados con su participación como accionista de una empresa. El abogado insistió en que su defendido no era responsable ni apoderado de dicha compañía, argumento que forma parte de la postura de la defensa frente a la teoría del caso de la Fiscalía.
En cuanto al proceso legal, el abogado explicó que la defensa continúa trabajando en dos vías: la investigación complementaria, cuyo plazo es de seis meses, y el amparo promovido contra el auto de vinculación a proceso. Mientras se resuelve este recurso, la defensa prepara sus pruebas para controvertir la teoría del caso de la Fiscalía y, al concluir la investigación, se determinará si el procedimiento avanza hacia un juicio oral.









