Alcalde de Tijuana opinó sobre la polémica del regidor Pablo Yáñez en Santa Fe.

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Vecinos de Santa Fe afirmaron que no fue invitado 

El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, fue cuestionado sobre la confrontación que protagonizó el regidor Pablo Yáñez con vecinos de Santa Fe, luego de que el edil recomendara usar transporte público en medio de las quejas por la falta de movilidad en la zona. La propuesta fue tomada como una ofensa por parte de residentes, quienes le reclamaron la escasez de taxis y unidades tipo urban para atender a una población cada vez mayor.

Burgueño defendió parcialmente a su compañero de partido al señalar que ha tenido buenos episodios como regidor dentro del Cabildo, pero también reconoció que la conversación con los habitantes se salió de control. El presidente municipal dijo entender el sentir de los vecinos y aceptó que, en un contexto de inconformidad social, la forma de comunicar los mensajes debe ser distinta.

El alcalde adelantó que hablaría con Pablo Yáñez sobre lo ocurrido y admitió que este tipo de escenarios exigen mayor sensibilidad política. La molestia vecinal escaló luego de que el regidor insistiera al día siguiente en que había sido perseguido y ofendido por personas de Santa Fe, lo que detonó todavía más rechazo en redes sociales entre miembros de la comunidad.

Según los propios residentes, Yáñez ni siquiera había sido invitado al encuentro y, cuando fue cuestionado sobre posibles soluciones para la colonia, respondió que poco podía hacer en temas como el panteón, los accesos viales y la infraestructura, al asegurar que esos asuntos no estaban bajo su control. Esa respuesta terminó por reforzar la percepción de distancia entre la autoridad y una de las zonas con más reclamos urbanos en Tijuana.