La empresa de transporte público Altisa expuso las razones económicas por las que consideró necesario aumentar el precio del pasaje en Tijuana, pese a que el Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS) no ha autorizado los incrementos reportados en algunas de sus rutas. La explicación surge después de que pasajeros denunciaran cobros de hasta 22 pesos por viaje, cuando la tarifa autorizada es de 16 pesos.
Víctor Eduardo Sevilla, director del corporativo Altisa, señaló que los costos de operación han aumentado considerablemente durante los últimos años. Entre los principales gastos mencionó las refacciones, la gasolina, los seguros y la adquisición de vehículos. El representante transportista argumentó que las tarifas no se han actualizado al mismo ritmo que estos costos, situación que afecta las finanzas de las empresas.

Sin embargo, el incremento aplicado en algunas unidades ha generado inconformidad entre los usuarios. Desde septiembre se documentaron cobros de 22 pesos en recorridos como Delicias-Cinco y Diez, Homex-Cinco y Diez y otras rutas de Altisa. El IMOS confirmó que no había autorizado ese ajuste y anunció inspecciones para detectar cobros irregulares. Los argumentos económicos de los transportistas no sustituyen la autorización oficial.
Sevilla adelantó que buscarán negociar una actualización de las tarifas con la próxima administración estatal, que comenzará funciones a finales de 2027. Pues aseguró que hay un rezago de 9 años y que la tarifa no representa los gastos de inflación que existen actualmente con las unidades, incluso dijo que eso se refleja en los camiones deteriorados que hay en la ciudad.








