El «zar de la frontera» aseguró que la operación cumplió sus objetivos y que un grupo reducido de agentes permanecerá para concluir labores.
El «zar de la frontera» aseguró que la operación cumplió sus objetivos y que un grupo reducido de agentes permanecerá para concluir labores; autoridades estatales denuncian una «narrativa falsa».
El zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan, anunció este jueves la conclusión de la ofensiva migratoria «Operación Metro Surge» en Minnesota, desplegada tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en incidentes con agentes federales. Homan afirmó que el presidente Donald Trump aceptó su propuesta de dar por terminado el refuerzo de agentes, asegurando que la coordinación con autoridades locales y estatales ha mejorado y que los objetivos de seguridad se cumplieron.
Homan destacó que, gracias al operativo, más de 200 personas fueron arrestadas por agredir u obstruir a agentes federales, y que se realizaron más de 4,000 detenciones en total, aunque no precisó cuántas correspondían a delincuentes prioritarios. Reiteró la política de «tolerancia cero» contra quienes interfieran con agentes de ICE, pero enfatizó: «No quiero ver más derramamiento de sangre». Un grupo reducido de personal permanecerá en el estado para cerrar operaciones y transferir el mando a la oficina local.

La decisión contrasta con las declaraciones del fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, y el comisionado estatal Paul Schnell, quienes testificaron ante el Senado que el operativo incrementó la violencia, generó temor en comunidades y afectó negocios. Ellison calificó las justificaciones federales como «un pretexto» y señaló que dos de los tres homicidios en Minneapolis este año fueron cometidos por agentes federales. Schnell acusó a la administración Trump de difundir una «narrativa falsa» sobre un estado «sin ley».
En su punto álgido, el despliegue llegó a 3,000 agentes federales. Homan asumió el control el 26 de enero tras la reacción negativa por los tiroteos mortales de Renee Good y Alex Pretti, ambos manifestantes anti-ICE y ciudadanos estadounidenses. El funcionario confirmó que la aplicación de leyes migratorias continuará en todo el país priorizando amenazas a la seguridad, aunque advirtió que ningún indocumentado está exento de ser deportado. El gobernador Tim Walz había anticipado la reducción gradual para esta semana.








