Un gol definió el cerrado encuentro entre equipos ingleses.
El Chelsea de Inglaterra ganó la final de la Champions League contra el también equipo inglés Manchester City con un marcador de un gol por cero en el partido llevado a cabo en el Estadio do Dragao en Portugal.
Kai Havertz, jugador alemán del Chelsea, hizo el único gol del partido al minuto 42 del primer tiempo cuando en una rápida jugada fabricada por el equipo inglés desde su portería terminó en pocos segundos en un mano a mano con el portero rival, resolviendo favorablemente.
El partido fue sumamente competitivo, cada balón se peleó en todos los rincones de la cancha y no era para menos, se trató de la final del que la mayoría de los aficionados al futbol catalogan como el mejor torneo en cuanto al nivel futbolístico en el mundo.
En el segundo tiempo una jugada clave fue la salida del jugador del Manchester City, Kevin de Bruyne, tras una falta que recibió en el medio campo y que lo dejó en el piso con un ojo morado.
Todavía en los últimos minutos del encuentro, el director técnico del Manchester City mandó al terreno al argentino el Kun Agüero, sin embargo, poco pudo hacer en lo que fue su último partido con este equipo.









