Una grieta visible en el puente de El Chaparral, ubicado en la salida del Viaducto Elevado a la altura del PRI sobre la estación de bomberos y la canalización del río Tijuana, fue reportada la semana pasada. El hallazgo ha puesto en evidencia posibles daños que preocupan a la comunidad tijuanense, ya que se trata de una estructura clave para el tránsito diario en la zona.
Expertos consultados coincidieron en que la grieta no corresponde a una junta de dilatación, sino a un claro desgaste del material. Señalaron la necesidad de evaluar de inmediato los daños y las posibles consecuencias para la seguridad de los usuarios. La estructura, que cruza por la garita de El Chaparral, muestra deterioro físico que podría comprometer su integridad si no se atiende oportunamente.

De acuerdo con el ingeniero Elmer Peña, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Tijuana, lo que inicialmente pudo ser una junta de expansión fue consumido por el desgaste, dejando al descubierto las varillas de refuerzo. Peña explicó que este tipo de fallas se agravan por la falta de programas permanentes de revisión y rehabilitación preventiva en la ciudad.
El Colegio de Ingenieros de Tijuana advirtió que reconstruir una estructura colapsada puede costar hasta cuatro veces más que realizar un mantenimiento preventivo oportuno. Por ello, hizo un llamado urgente a las autoridades para definir prioridades de atención en las obras de infraestructura vial de Tijuana. Hasta el momento, las dependencias responsables no han emitido ninguna postura oficial sobre los daños detectados en el puente.










