La iniciativa busca documentar y preservar prácticas que son parte esencial de la vida de estas comunidades.
Cocineras tradicionales de Baja California compartieron sus conocimientos, técnicas y formas de vida con estudiantes de Gastronomía del CONALEP II en Tijuana, en un encuentro organizado por el Colegio de la Frontera Norte (Colef).
Nora Bringas Rábago, profesora e investigadora del Colef, explicó que la iniciativa busca documentar y preservar prácticas que son parte esencial de la vida de estas comunidades. “Enseñan lo que ellas comían, cómo lo comían, en qué momento lo utilizaban, cómo recolectaban, cómo cazaban. Todo esto forma parte de su cultura y nos interesa que no se pierda”, señaló.

La investigadora destacó que el estado sí cuenta con platillos propios de las comunidades nativas como el atole de bellota, consumido por pueblos como los Kumiai, Cucapá, Kiliwa y Pai pai. Además, recordó que estos grupos han sido históricamente recolectores, cazadores y pescadores, por lo que su cocina se basa en productos de la naturaleza entre los que destacan el fruto de la flor de la biznaga, la carne seca en machaca y diversos guisos tradicionales.
En el evento participaron Antonia Torres, cocinera tradicional Cucapá (El Mayor Cucapá, Mexicali); Beatriz Haros Farlow, cocinera kiliwa (Arroyo de León, Ensenada) y Rosaura Carrillo, cocinera kumiai (San José de la Zorra, Playas de Rosarito), quienes enseñaron recetas, ingredientes y relatos heredados de sus antepasados.
Martha Cecilia Arévalo Mendoza, encargada de la Dirección del CONALEP Tijuana II, destacó la relevancia del acercamiento directo con las cocineras, pues afirmó que es muy difícil tener este contacto y, gracias al trabajo conjunto con el colegio, se puede transmitir a los alumnos que la tradición pasa de generación en generación.

Por su parte, América Pedraza, investigadora especializada en Arte y Tradiciones Populares, subrayó que conocer la cocina bajacaliforniana es reconocer una identidad propia. Agregó que muchas veces, la cocina no es tan vistosa como la de otros estados, pero estan viviendo una vuelta a los orígenes. Las cocineras pueden traer un quelite o un hongo preparado al vapor, y lo que debemos hacer es acercarnos a la gente mayor y redescubrir su cocina, expresó.
Beatriz Haros Farlow, representante de la comunidad Kiliwa, enfatizó el valor de estos espacios, pues ellas es muy importante darse a conocer, para que visibilizar que las comunidades existen y conozcan los platillos que les enseñaron sus antepasados.





