Buscan opciones locales para mantener servicios esenciales ante el impacto de las políticas de Trump.
Los funcionarios del condado de San Diego discutirán la posibilidad de explorar un aumento de impuestos locales para abordar un déficit presupuestario proyectado de 138.5 millones en el próximo año fiscal.
La supervisora Terra Lawson-Remer señaló que la incertidumbre sobre la financiación federal bajo la administración Trump y el impacto de políticas como los aranceles han agudizado la necesidad de buscar nuevas fuentes de ingresos.
En la reunión de la junta, se decidirá si contratar consultores para estudiar opciones como un aumento del impuesto a las ventas, un impuesto a la transferencia de bienes raíces o la creación de un distrito de aguas pluviales, con tarifas para mejoras de infraestructura.

Lawson-Remer destacó que casi la mitad de los ingresos del condado provienen de fondos federales y estatales, lo que lo hace vulnerable a cambios en las políticas nacionales.
La junta está dividida 2-2 tras la renuncia de la ex supervisora Nora Vargas, y los votantes del condado rechazaron recientemente aumentos de impuestos para proyectos de transporte y servicios generales. Un informe de los consultores, de ser aprobado, estaría listo para agosto, con posibles propuestas electorales para 2026 o 2028.








