Equipos especializados esperan acceso seguro a zona de desastre mientras persisten riesgos por material activo.
A 48 horas de la catastrófica explosión en Esparto, California, las autoridades continúan la búsqueda de siete personas cuyo paradero sigue desconocido. Los equipos de rescate enfrentan desafíos críticos ante la magnitud de los hechos.
Familiares de los desaparecidos, cuya identidad no ha sido revelada, fueron trasladados a un centro de atención en Winters, donde reciben apoyo psicológico. Fuentes no oficiales sugieren que serían empleados de la instalación, aunque las autoridades no han confirmado esta información.

La explosión, que almacenaba inventario para festividades del 4 de julio, ha obligado a implementar tecnología especializada. Drones térmicos sobrevuelan la zona para localizar puntos calientes y posibles restos humanos, mientras que perros de rescate esperan autorización para ingresar.
Este incidente marca el peor desastre industrial en el condado en décadas, reavivando el debate sobre la regulación de instalaciones pirotécnicas. Mientras continúa la espera, la comunidad ha organizado vigilias y centros de acopio para apoyar a las familias afectadas. Las autoridades estiman que la búsqueda podría prolongarse varios días más.









