El Pentágono informó que las fuerzas militares realizaron una «interdicción marítima» al buque, que había huido de la cuarentena establecida por Trump para embarcaciones sancionadas.
Fuerzas militares de Estados Unidos abordaron el petrolero sancionado Aquila II en el océano Índico, después de rastrear su movimiento desde el mar Caribe, informó el Pentágono este lunes. El buque, con bandera panameña y propiedad de una empresa con dirección en Hong Kong, estaba entre al menos 16 petroleros que partieron de la costa venezolana el mes pasado, tras la captura del entonces presidente Nicolás Maduro, según el cofundador de TankerTrackers.com, Samir Madani.
El Aquila II enfrenta sanciones de EE.UU. por transportar petróleo ruso ilícito y ha operado gran parte del último año con su transpondedor de radio apagado, una práctica de «navegación oscura» usada por contrabandistas. El Pentágono señaló en X que el barco «operaba en desafío a la cuarentena establecida por el presidente Trump para los buques sancionados en el Caribe. Huyó, y lo seguimos».
La declaración oficial no confirmó si el barco estaba vinculado a Venezuela, país cuyas exportaciones de crudo dependen de una flota clandestina para evadir sanciones. Tampoco se indicó que se hubiera incautado la embarcación, una medida que EE.UU. ha aplicado previamente con al menos otros siete petroleros sancionados relacionados con Caracas. Datos de rastreo mostraron que el Aquila II no transportaba carga de crudo al momento de la intervención.
La acción se enmarca en la estrategia de la administración Trump para controlar la producción y distribución global del petróleo venezolano tras la captura de Maduro. Funcionarios estadounidenses han señalado que las incautaciones de buques son una forma de generar fondos mientras buscan reconstruir la industria petrolera y la economía de Venezuela.








