Un grupo de estudiantes de la preparatoria CETYS se convirtieron en ingenieros espaciales por un día. Con conocimientos y creatividad diseñaron y lanzaron sus propios cohetes desde la Laguna Salada en Mexicali, en una experiencia que les dejó claro que la ciencia puede ser emocionante.
La profesora Miriam Melero, coordinadora de robótica en CETYS, dijo que los estudiantes pasaron de ver fórmulas en el pizarrón a sentir la adrenalina al volar algo que construyeron con sus propias manos y es que estos cohetes lograron superar los 200 metros de altura.
Camila, una de las estudiantes de Tijuana, platicó que, aunque al principio batallaron con las alas del cohete, al final todo salió bien. Por su parte, Milena de Mexicali, admitió que al inicio se sintió perdida, pero que con el pasar de la semanas le gustó el diseño y ahora quiere mejorar su modelo.

Estos proyectos no son un juego, detrás hay una apuesta seria por formar a los futuros ingenieros, científicos y tecnólogos que México necesita.
Los profesores explicaron que justo este tipo de experiencias son las que hacen que muchos estudiantes se den cuenta de que las carreras científicas pueden ser divertidas y llenas de retos emocionantes.
Lo mejor es que esto no para aquí; los alumnos ya están pensando en cómo mejorar sus diseños para la próxima. Tal vez en unos años veamos a alguno de estos muchachos trabajando en la NASA o desarrollando tecnología innovadora para nuestro país o cualquier otra nación en el mundo.










