Las interdicciones, realizadas por CBP, Guardia Costera y Armada, incluyeron ciudadanos de México, Centroamérica, Sudamérica y África.
Durante el fin de semana, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), en coordinación con la Guardia Costera y la Armada de Estados Unidos, llevó a cabo una serie de operativos marítimos que resultaron en la detención de 72 personas que intentaban ingresar ilegalmente por vía marítima frente a las costas del sur de California.
Los migrantes, originarios de México, Centroamérica, Sudamérica y África, presentaban diversos antecedentes penales, incluyendo reingreso tras deportación, conducción bajo influencia de alcohol, posesión de armas de fuego, violencia doméstica, robo y resistencia al arresto.
El 21 de febrero, una unidad marina de CBP cerca de la isla San Clemente interceptó tres embarcaciones en un lapso de una hora. En la primera, tras dos disparos de advertencia, detuvieron a 10 mexicanos; en la segunda, una embarcación de 21 pies con nueve mexicanos se detuvo sin incidentes; y en la tercera, otros 17 mexicanos fueron detenidos tras dos disparos de advertencia. Todos fueron entregados a la Patrulla Fronteriza para su procesamiento.
Otros operativos incluyeron la detención de una embarcación con 16 personas por parte del cutter Forrest Rednour y el USS Augusta el sábado, y otra con 20 migrantes el domingo a 13.5 kilómetros al oeste de Sunset Cliffs.
Hunter Robinson, director ejecutivo de la región suroeste de CBP, advirtió que la agencia perseguirá a quienes intenten ingresar ilegalmente, especialmente a criminales peligrosos. Autoridades del sector San Diego, señalaron que se investigará y procesará a todos los involucrados en las redes de tráfico.










