La NASA planea reactores en el satélite para 2030 y colonias permanentes desde 2032.
Estados Unidos y China se disputan la conquista del polo sur lunar, una región inexplorada con temperaturas extremas que van de 50 grados bajo cero hasta más de 50 grados. Para habitar ese entorno hostil, la Casa Blanca impulsa una iniciativa que prioriza el desarrollo de energía nuclear en el espacio para exploración, comercio y defensa.
La NASA tiene el objetivo de construir un reactor de fisión de hasta 100 kilovatios en la superficie lunar, suficiente para abastecer unos 80 hogares. Los plazos establecen reactores orbitales para 2028 y en el suelo del satélite para 2030. El programa Base Lunar, liderado por el ingeniero español Carlos García Galán, busca multiplicar los lanzamientos tripulados y robóticos para fundar colonias permanentes a partir de 2032.

Las misiones Artemis 2 ya llevaron astronautas a la Luna por primera vez en más de medio siglo. Ahora se prevé una cadencia de unos diez lanzamientos anuales, combinando el sistema SLS con empresas privadas como SpaceX y Blue Origin. Las centrales nucleares serán esenciales para sobrevivir las noches lunares de 14 días terrestres, con combustibles como plutonio o americio-241 que pueden durar siglos.
Mientras, China planea llevar astronautas al satélite en 2030, posiblemente cerca del ecuador, aunque también busca desarrollar centrales atómicas en colaboración con Rusia. El Pentágono competirá con la NASA en el desarrollo de dispositivos nucleares, y el Departamento de Energía deberá evaluar la producción de cuatro reactores en cinco años, sin que se haya detallado el presupuesto total del plan.









