El estallido de varios autotanques movilizó a los cuerpos de emergencia poblanos.
Una fuerte explosión en un centro de acopio de gas licuado de petróleo provocó el desalojo inmediato de dos mil ciudadanos en la colonia San Juan Negrete en Puebla. El siniestro afectó de manera directa a cuatro pipas, lo que obligó a desplegar un operativo urgente para resguardar la vida de las familias de la periferia.
Las corporaciones de auxilio ordenaron el desalojo preventivo de las viviendas particulares, los planteles escolares y un centro hospitalario que operaban en las inmediaciones del percance. Un equipo unificado de especialistas asumió el control de la escena para coordinar las maniobras de enfriamiento de los contenedores y evaluar los daños en las estructuras cercanas.

Casi sesenta elementos pertenecientes a las dependencias de Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal concentraron sus esfuerzos en mitigar los riesgos ambientales. Las autoridades locales establecieron un cerco perimetral riguroso y exhortaron formalmente a la población civil a evitar el tránsito por las vialidades afectadas para facilitar el acceso de las unidades de rescate.
El personal técnico mantendrá el monitoreo constante de los niveles de presión en el predio siniestrado con el fin de descartar cualquier riesgo de reactivación del fuego. Se proyecta que las labores de limpieza integral y la revisión estructural de los inmuebles concluyan durante las próximas horas, permitiendo el regreso seguro de los habitantes a sus hogares.








