La presidenta calificó la entrega de “La Tuta” y “El Flakito” como decisiones soberanas.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la extradición de 26 narcotraficantes a Estados Unidos, incluidos Servando Gómez «La Tuta» y Pablo Edwin Huerta, “El Flakito”, respondió exclusivamente a criterios de seguridad nacional y no a acuerdos o peticiones del gobierno estadounidense.
La mandataria detalló que estas determinaciones se toman tras análisis del Consejo Nacional de Seguridad, basados en inteligencia e investigaciones. Esta segunda extradición masiva del año, tras la de febrero que incluyó a Rafael Caro Quintero, suma ya 55 capos enviados a Estados Unidos en 2025 bajo este esquema.

Sheinbaum negó cualquier negociación política con la administración del presidente Donald Trump, destacando el carácter autónomo de las decisiones. Expertos señalan que, aunque coinciden con intereses estadounidenses, las extradiciones responden principalmente a una estrategia interna de desarticulación criminal.
El operativo consolida una política de Estado que prioriza la neutralización de líderes narcos, con posibles nuevas extradiciones en los próximos meses según avancen las investigaciones.










