Congregó a cientos de fieles para pedir por la paz en la ciudad.
La Tercera Peregrinación Anual Guadalupana se realizó este domingo en Tijuana, con una masiva participación de familias, grupos parroquiales y fieles provenientes de toda la ciudad.
La procesión partió desde el Santuario de la Virgen de Guadalupe en la Zona Centro, encabezada por Mons. Mario Nicolás Villanueva, y recorrió las calles con cantos, rezos y danzas tradicionales.
El padre Jesús Cárdenas, rector de la Catedral Metropolitana, destacó el significado histórico de esta edición, dedicada a la memoria del recientemente fallecido arzobispo Francisco Moreno Barrón.
El sacerdote enfatizó que la principal petición colectiva a la Virgen fue la concesión de la paz para Tijuana, especialmente ante problemas como el narcotráfico y la delincuencia.

Entre los participantes se encontraba Monserrat Juárez, de 20 años, integrante de una danza guadalupana, quien explicó, la dedicación y esfuerzo que representa esta tradición de doce días.
La feligresa Lupita compartió que acude cada año para presentar sus peticiones, encontrando en su fe, el sustento para enfrentar momentos familiares difíciles.
La jornada concluyó entre oraciones y canticos, reforzando el tejido social y la devoción que caracteriza a la comunidad católica de esta ciudad.
El evento demostró una vez más la profunda raíz guadalupana que une a los tijuanenses cada diciembre, bajo un mensaje común de esperanza y unidad.








