La gobernadora aseguró que no está vinculada ni incluida en las sanciones y descartó pedir licencia; continuará al frente de Baja California.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, se deslindó de los señalamientos de Estados Unidos contra su exesposo, Carlos Torres, y aseguró que ni ella ni su gobierno serán voceros ni asumirán la defensa de las personas sancionadas. Dijo no conocer a detalle las acusaciones y afirmó que actuará conforme corresponda ante cualquier empresa involucrada.
Sobre la empresa Vida Orgánica, incluida entre las entidades sancionadas, explicó que dejó de formar parte de ella en 2023 y cedió sus derechos a quien entonces era su esposo. Además, instruyó a la Oficialía Mayor y a la Secretaría de Honestidad a revisar si alguna de las empresas señaladas mantiene contratos con el Gobierno de Baja California y, de ser así, proceder conforme a la ley.

Ávila Olmeda defendió las acciones de seguridad de su administración y rechazó que exista algún acuerdo de impunidad con grupos delictivos. Aseguró que su gobierno ha combatido frontalmente a la delincuencia y continuará haciéndolo.
La mandataria también descartó solicitar licencia y afirmó que permanecerá al frente del Ejecutivo hasta concluir su periodo. Señaló que no ha recibido ningún requerimiento de autoridades mexicanas o estadounidenses.









