Un nuevo estudio hecho por investigadores españoles logró descifrar el genoma de la Turritopsis dohrnii, también llamada medusa ¨inmortal¨.
Esta medusa no tiene cerebro ni corazón, es transparente, vive en las aguas del mediterráneo, mide tan solo siete milímetros de longitud y es la única especie en la tierra en volver por completo a una etapa de inmadurez y renacer de forma infinita.
La Turritopsis dohrniies es la clave para entender las enfermedades asociadas a nuestro envejecimiento y el cáncer, debido a sus genes que están asociados con la replicación y la reparación del ADN, la renovación de la población de células madre y la reducción del ambiente celular oxidativo.
Esta medusa es capaz de revertir su ciclo vital y rejuvenecer, es decir, en lugar de morir se transforma y regresa al estado físico de cuándo nació, logrando así un ciclo sin fin que desafía al paso del tiempo con el rejuvenecimiento.
La ¨inmortalidad¨ de esta medusa termina cuando se convierte en alimento de otras criaturas más grandes.
El hecho de que los científicos hayan descubierto estas características en la medusa, abre las posibilidades de aplicar modelos genéticos similares en medicamentos para otros seres vivos.









