En Baja California piden que el reconocimiento internacional se traduzca en seguridad, información y protección para quienes siguen buscando a sus familiares.
El 19 de diciembre de 2026 será el primer Día Internacional de Reconocimiento a las Mujeres Buscadoras de Personas Desaparecidas, luego de que la ONU proclamara oficialmente esta fecha. Para las mujeres que llevan años buscando a un familiar, sin embargo, no es una celebración, sino una oportunidad para visibilizar una labor que realizan en medio de riesgos y falta de información.
En Baja California, Paula Sandoval, presidenta de la Asociación Familiares Unidos Buscando a Nuestros Desaparecidos, conoce esa realidad: su hermano Jesús Daniel Sandoval León fue secuestrado el 16 de enero de 2020 y, pese a que su familia pagó el rescate exigido, nunca volvió a ser localizado. A partir de su propia búsqueda, Paula comenzó a acompañar a otras familias y fundó el colectivo.

El reconocimiento internacional incluye a madres, hermanas, esposas, hijas, tías y otras mujeres que buscan a sus familiares, pero Paula señala que debe traducirse en acciones concretas, principalmente en protocolos para protegerlas durante las búsquedas. También advierte que en Baja California la dimensión del problema sigue siendo difícil de conocer por la falta de información actualizada: recuerda un registro de alrededor de 27 colectivos y asociaciones y unas 42 mil carpetas de investigación, aunque aclara que estas no equivalen necesariamente a 42 mil personas desaparecidas.
Por ello, el primer Día Internacional llega a Baja California con una exigencia central: que quienes salen a buscar a sus desaparecidos también puedan regresar a casa con vida y seguridad. “No hay nada que festejar”, sostiene Paula, quien considera que esta fecha debe servir para que sociedad y autoridades reconozcan la labor de las mujeres buscadoras y garanticen las condiciones para que puedan continuar buscando.








